Ya hace 28 años que nació la World Wide Web, el protocolo de navegación más famoso del mundo y, llegados a este punto, su creador, el científico británico  Tim Berners-Lee, reconoce el inmenso alcance de la red, pero también avisa de los peligros de internet debido a los malos usos que se están detectando y las perniciosas consecuencias que pueden tener para la sociedad.

Si por un lado vemos los avances tecnológicos como maravillosos logros de la humanidad que nos hacen la vida más sencilla, divertida y eficiente, llegando incluso a un punto en el que dependemos totalmente de la tecnología para desarrollar nuestro día a día; por el otro, no hay que olvidar que el hecho de estar conectados de forma continua mediante distintos dispositivos en un entorno técnico (para la mayoría desconocido) puede ser el terreno más propicio para que personas con conocimientos informáticos se aprovechen de ello.

LA PRIVACIDAD EN LA RED

La privacidad es uno de los derechos en tela de juicio en la red. Han sido varios los gobiernos y empresas que se han visto envueltos en escándalos por la transferencia de datos privados.  El rastro (metadatos) que dejan los usuarios al utilizar sus dispositivos en un mundo online es información extremadamente valiosa que los gobiernos podrían verse tentados a utilizar con fines coercitivos y las compañías con objetivos comerciales. Debido a ello, se está exigiendo, cada vez con más ahínco, el cifrado de datos y una ley concisa que regule internet. Este peligro cada vez se advierte más entre la población que utiliza la red y puede acabar creando un efecto completamente contrario por el que se creo la www: la autocensura, que puede llevar a que las personas conciban la red como un espacio donde se es vulnerable o se menoscaba su libertad.

LA INFORMACIÓN FALSA

La libertad de expresión tiene su contrapartida. En un pozo sin fondo como es internet cabe también la información falsa y tenemos pocas armas, más allá de nuestro sentido crítico, para enfrentarnos a los miles de contenidos que se vierten a diario. Son muchos los que utilizan este medio para difundir toda clase de información engañosa, confusa o deliberadamente falsa con distintos fines. También existen haters, trolls y una horda de piratas informáticos a los que el usuario debe enfrentarse o, por lo menos, tener presente en su día a día en internet. Google acaba de presentar una herramienta, Perspective, de inteligencia artificial que aprende sobre el comportamiento humano para detectar y eliminar aquellos comentarios que puedan interpretarse como hirientes, falsos, insultantes, etc. con el fin de crear un clima “adecuado” en la red. ¿Resultará eficiente? ¿Acabará en autocensura? ¿Se las apañaran para enseñar a esta learning machine de un modo determinado? Está por verse.

EL CONTROL DE LOS GOBIERNOS

Casos como Wekileaks o el de Snowden, pero también el uso que se da en países con regímenes autoritarios, han levantado la alarma sobre el uso que los gobiernos están dando a internet y del peligro que puede tener que los servicios de inteligencia utilicen la red como un medio para recabar información privada o para difundir ciertos mensajes políticos doctrinales. Además, el uso dirigido que pueden hacer los partidos políticos de su mensaje ideológico dependiendo del usuario al que se muestren, pueden revelar manipulación o un uso cínico de su comunicación política adaptada ad hoc dependiendo de la segmentación utilizada.

El inabarcable mundo de internet nos ofrece posibilidades casi infinitas para comunicarnos, informarnos y entretenernos, pero se empiezan a reclamar mecanismos de control y un espacio en el que se garantice la seguridad y que proteja a un usuario, casi siempre inerme, ante las amenazas que campan por el mar binario.